Cómo lavar nuestro coche nuevo

Cómo lavar nuestro coche nuevo

No hay nada como un coche nuevo para que despertar en nosotros el instinto de limpieza y orden, pero ¿sabemos cuáles son los productos y materiales apropiados para esta tarea? El mercado presenta infinidad de productos para el mantenimiento de nuestro vehículo, decidir acerca de cuáles son los apropiados para nuestra carrocería y/o interiores dependerá de cuáles son los acabados que queremos dar. Además, existen una serie de consejos útiles que pueden ayudarnos a que nuestro coche luzca como nuevo por más tiempo.

Técnicas de lavado profesionales

La primera fase de un buen lavado de coche debe ser siempre una primera toma de contacto con el agua, sin presión y a temperatura ambiente. De este modo, muchos de los restos de arena o barro que pudieran erosionar la pintura de la carrocería se verán diluidos por el líquido, impidiendo que puedan rallarla.

Otro de los consejos clásicos en este sentido es no proceder al lavado de nuestro vehículo a pleno sol. La razón es que el sol evaporará demasiado rápido el agua y creará un acabado sucio, incluso tras un lavado concienzudo, debido a la cal, que puede incluso corroer la pátina exterior de brillo de nuestra pintura.

Es importante empezar por la parte superior del coche, enjabonándolo por secciones. Esto es debido a que el agua correrá hacia abajo, haciendo que nuestro trabajo sirva de poco si comenzamos de abajo hacia arriba.

Por último, es siempre una buena idea usar cera protectora. Ésta es capaz de permitir que la pintura aumente su durabilidad, protegiéndola de los elementos, como el agua, el calor extremo o las heladas.

Mejores materiales para lavar nuestro coche nuevo

Esponjas: normalmente fabricadas con gomaespuma, son la opción más económica a la hora de lavar nuestro vehículo. Sin embargo, deberemos cuidar que sean de buena calidad y buenos materiales, pues de lo contrario podrían conllevar arañazos. Las más baratas entrañan más riesgo para la carrocería, pues debido a su mayor dureza, exigen una presión mayor sobre la pintura.

Limpiadores de cristales: es importante disponer de una de estas varillas limpiacristales a mano en nuestro maletero, no sólo para limpiezas generales. Es común que tras un estacionamiento largo en la vía pública, necesitemos dejar como nuevas las lunas delantera y trasera y permitir la correcta visión durante la conducción, sobre todo después de tormentas que arrastran arena, propias del sur de España.

Paños de microfibra: este material está compuesto por tejidos de fibras sintéticas, mucho más finas que el cabello humano y capaces de proporcionar un poder de absorción y una delicadeza con las distintas superficies que se ha convertido en poco tiempo en el compañero inseparable de la esponja tradicional, ya que permite un secado óptimo, así como la limpieza perfecta de los interiores más exigentes: cuero, cromados, etc.

Lana: la alternativa tradicional a los materiales modernos está indicada para las zonas que requieren un cuidado especialmente delicado. La lana es una fibra con gran capacidad de absorción de líquidos, por lo que conviene que, tras su uso, se deje secar en un lugar alejado de la luz solar.

Ceras: las diferentes ceras que podemos encontrar en el mercado proporcionan un extra de brillo y lustre a la carrocería de nuestro vehículo. Además, como les contábamos, pueden protegerlo de elementos climatológicos que podrían deteriorar la pintura, con ocurre con las heladas. Antes de decidirnos por una u otra marca, deberemos encontrar la adecuada a la climatología de nuestra zona: por ejemplo, algunas ceras podrían reaccionar mar a la exposición solar continuada.

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